Pocas veces ocurre en la vida. Cuando
andas perdida por mitad del bosque y alguien te enseña el camino y te guía. Te
anima cada día, te ayuda a caminar. Encuentras a una persona que te alegra todos
los días desde que llegaste a aquella ciudad. Poco a poco te das cuenta de que
esa persona que has encontrado por casualidad ya no es un desconocido. Empieza a
ser parte de tu vida. Y os compenetráis genial. Os entendéis genial. Empiezas a
ser más tú. Más de lo que tal vez lo hayas sido nunca. Y te das cuenta de que tu rinconcito esta aquí. Que
es parte de tu familia. Lo que hace que esta ciudad sea tu hogar.
Pero como en todos los cuentos
reales la historia se tuerce. Fuimos una espiral, una montaña rusa. Se avisaron
tempestades. Se abrió la caja de Pandora. Se desbordó el rió y el agua nos
arrastró. Aquí se cae uno de los pilares fundamentales de mi vida. Sherlock
Holmes se queda sin Watson. Y no quieres otro detective. Quieres el que ya no
vas a tener. Aunque sabes que estas llena de recuerdos que nunca se podrán olvidar. Esos que hoy te hacen llorar, puede que en un futuro te hagan esbozar una sonrisa.
Y sabes que has hecho daño. Y te
sientes mal. Y te duele. Y te sientes perdida. Sin ilusión. Sin esa fuerza que te
ayuda a continuar. Como un pirata sin su brújula. Como una bailarina sin su
profesor. Con un trocito menos en el corazón (pero de esos que nunca se
recuperan) Lo siento.
No sé bailar en este escenario. La
vida duele. Y ahora es cuando más te necesito.
Tener la sensación de que lo haces todo mal. Llegar a un
punto, acojonarte. No saber qué hacer y tener que decidir entre dos caminos.
Tal vez lo fácil hubiese sido seguir hacia delante sin tener nada en cuenta,
pero ya has caído muchas veces por esto. Ahora lo quieres hacer bien. Esa
persona que se ha convertido en poco tiempo en alguien súper importante para
ti. A la que hace unos meses ni te la imaginarias en tu vida. Con la que las horas se te hacen minutos. Hoy sabes que tu vida perdería mucho sentido sin
ella. Pero no lo tengo claro. Y mentiría si dijera lo contrario. No saber si sí
o si no. Pero tener la sensación de que la has cagado, aunque sabes que es algo
que tenías que hacer. Sin embargo solo sientes dolor. Dolor y desconcierto. Quizás
tal vez cosas que hasta ahora no las habías visto de repente están más claras. Quizás
solo es la espuma del momento. Aunque sabes que tú siempre creíste en los
sueños. Pero este es el mundo real. Que ya no estás en ese mundo donde vivías
rápido para no pensar. Palabras sinceras, y palabras que duelen. Sentimientos a
flor de piel. Tener la sensación de que has jodido el día a alguien que te
alegra todos y cada uno de ellos. Y no es justo. Y me jode no saber que quiero.
Pequeña de las dudas infinitas. Pero tengo claro que todo lo que he hecho ha
sido porque he querido. Porque lo he sentido. Que no quiero hacerte más daño. Dejarse
llevar. Sonaría bastante bien, si no fuera porque de tanto tropezar aprendí a
seguir un camino. Dejemos que el tiempo ponga las cosas en su lugar. Pero
siempre aprovechando cada momento. Enséñame a bailar.
Y no quiero volver a escuchar eso de que alguien se le queda
grande a alguien, porque para grande el corazón que tú tienes, que ya podría
tener más de uno y una la mitad del que tienes tú.
De nuevo rumbo ala pequeña ciudad =) . Las vías te alejan de
aquello que se está convirtiendo cada vez más en tu hogar. Hace ya casi dos
meses que llegaste a la gran ciudad, con las ganas por los suelos y sin
intención de hacer nada al respecto para que mejorase la situación. Es entonces
cuando te planteas que haces aquí. Si es realmente la opción que querías. Pero
sabes que ya no puedes hacer nada, que estas donde has luchado por estar y ni
siquiera sabes que haces planteándote todo esto. Quizás escapar es de cobardes,
pero es el camino más fácil. También el tiempo y la distancia aclaran tus
ideas, que es lo que todos buscamos y con el tiempo encuentras.
Y una noche cualquiera empiezas a
conocer a una persona que no sabe lo que es el Pacharán, pero que si que sabe
lo que es hacerte reír y te hace la vida un poco más amena. Y conoces a gente,
que está un poco loca, cada uno con una historia distinta pero que te alegran
las noches y te hacen olvidar aquello que no quieres recordar. Y entonces ya no
te ves tan sola, y empiezas a coger fuerzas. Y la gran ciudad ya no te parece
tan grande y recuerdas tus ganas de comerte el mundo subida en tus tacones. Que
quizás no es lo que esperabas, pero también quizás no has hecho nada para
conseguirlo. Y sabes que esto tiene que cambiar. La vida tiene algo preparado
para ti y no te vas a quedar sentada viéndolas venir.
Y te das cuenta de que has vivido
rápido para no pensar. Y te acaba pasando factura. Y de repente, sin saber
porque, llevas unas cuantas noches pensando en quien no debías pensar.
Acordándote de tantos recuerdos que te estremecen cada vez que los piensas. Tal
vez será que ya ha pasado el enfado y el rencor. Y sabes que estás a X paradas
de metro de algo que no deberías. De una historia que no puede ser. Que tuvo su
final y que nunca podría volver a empezar de cero. Pero no niego que no se me
haya pasado por la cabeza volver a ver aquella sonrisa que un día me dijo que
se estaba enamorando. Eres boba, el nunca te quiso. Y tú tuviste demasiado
orgullo y fuiste de todo menos tú misma.
Y tal vez por eso te refugiaste
en otros besos y en otros abrazos. Y ahora empiezas a entender que quizás solo
fue un refugio. Corriste demasiado rápido y los pies se quedaron fríos. Y así
no se piensa bien. Parada en seco y de repente te das cuenta de mil cosas. Que
quizás te has vuelto a equivocar. Historias que se repiten y amor que tal vez no
es amor. Y ya no sabes si eres tú, que
intentas buscar a alguien en otra persona. Que exiges a veces demasiado cuando
todo empieza a ir bien y no exiges nada cuando las cosas peligran. ¿Y qué hacer
ahora? Por lo pronto lo único que se me ocurre es dejar que pase lo que tenga
que pasar, para bueno o para malo en algo desembocará, y también ser sincera
conmigo misma. No podemos vivir pensando todo el rato en que va a pasar, ni en
qué hubiera pasado si hubieras actuado de otra forma. Pero es algo que aun no
consigo quitarme de la cabeza.
Reducir velocidad, no tengo
ninguna prisa por llegar a ningún lugar.
Siempre pensé que el secreto estaba en
irse. Irse y dejarse algo olvidado.
A veces, cualquier tontería. En otros momentos, el corazón. A veces pensaba que
cuando llegara el momento de volver todo estaría solucionado, como si nada
hubiera ocurrido.
Puede que esas ganas de nada menos de querer, tuvieran algo que decir.
Buscaba el primer escalón hacia la boca correcta, hacia el momento adecuado
para volver a creer en los amores que te vuelan la cabeza por las noches.
Tenía los labios secos y más de mil preguntas atravesadas en la garganta.
La capital temblaba de las ganas que tenía de vivirla por primera vez. A veces,
llamaba a mi cabeza la tristeza irreparable de los amores pasados, de la gente
que se queda atrás, de aquellos amigos a los que echaras de menos. A veces, la
misma pregunta y la misma razón que me autoconvencían de aquello. La vida tiene
algo guardado para ti.
Decidió entonces alejarse un par de vidas. Tal vez un par de vías que
chirriaban cuando frenaba el corazón. Cuando el tren se alejaba de sus pasos.
No era ni el espacio más corto, ni el tiempo más pequeño. Puede que incluso
fuera al revés.
Sea como sea, supongo que la vida no es
tan puta como escriben.
La vida tiene algo para ti.
VERANO. La palabra más deseada después de un largo curso. El
más difícil y más complicado de la carrera. Mil asignaturas por sacar si quería
acabar ya y unas prácticas que me han dejado agobiadísima durante los últimos
dos meses.
Y ahora por fin, después de tanta suplica, estamos a las
puertas de mi verano. En tres semanas empieza.
Empiezan los reencuentros con gente que ha estado fuera.
Todo el verano para compartirlo con esos amigos que tan pocas veces has visto
durante el curso. Vacaciones, piscina, playa, sol, tumbarte sin tener nada que
hacer y disfrutar de la vida…
Ahora que todo lo bueno trae algo malo. Y aunque todo esto
este genial hay muchas cosas que se quedan atrás. Ahora acaba mi periodo
universitario. Esos cuatros años que se suponen que son los mejores de tu vida
y que desde luego los han sido. En los que he aprendido mucho más sobre la vida
y me he divertido como nunca antes lo había hecho. Donde personas que conoces
de toda la vida se distancian, pero
también donde haces una tremenda amistad con gente que conoces de muy poco pero
que te dan toda su confianza. Es a toda
esta gente a la que echaré de menos. Y por supuesto que intentare volver a
verlos, pero ya nada será lo mismo. Ya no estaré en esas clases mirando todo el
rato el reloj con ganas de salir para irme de fiesta, ni tampoco me podré reír
con mis amigas sobre las tonterías que está soltando un loco por la boca y esos
momentos en los que nos planteábamos que hacíamos en clase y porque no cogíamos
la puerta y nos íbamos cuando el profesor nos regañaba porque no estábamos
atendiendo. Todas esas cosas que querían que pasaran, seguramente habrá
momentos en que querré que vuelvan.
Estos dos últimos años en el piso donde me he divertido como
una niña pequeña, me he pegado las mejores juergas de mi vida, y hemos hablado
hasta las tantas, temas transcendentales
de la vida o simplemente cotillear, que es lo que mejor se nos da. Dónde hemos
hablado de mil cosas y hemos tratado de solucionar un poquito el mundo. Todo
esto sin duda lo voy a echar de menos.
Así que llego el momento, esto se acaba, pero también
empieza una nueva etapa. Así que miraremos al futuro esperando al menos otros
tiempos tan buenos como estos. Aunque siempre quedarán en el recuerdo.
Gracias a
todos los que me habéis hecho feliz y acompañado en estos cuatro años. =)
La chica más bonita que ninguna cumple hoy los 2 patitos.
Zappe. My personal shopper. La chica que se levanta a las 9 de la mañana aunque haga un rato que se ha acostado y es capaz de levantar a todo el personal. Que en un momento te lo organiza todo y punto en boca. La que me acompaña en mis noches de sábado junto a una botella de William. Aquella con la que perder la cordura puede ser síntoma de cualquier tontería. Y porque cada una hace las gracias como quiere. La que se come la ciudad con su sonrisa a cada paso. Y por esas conversaciones hasta las 8 de la mañana en la esquina de la calle o esas noches en las que me cubrías las espaldas y te llevabas toda la culpa. La que te llega a dar soluciones a temas trascendentales o te arregla tu problema de vestuario de sábado noche en 2 minutos.
Hemos pasado desde 12 horas en un tren para ir a la otra punta de España, a enseñarme la autentica feria de “mañana” y ver como abren el mercadona mientras hacemos tiempo para desayunar. Pecados compartidos y conversaciones de amores imposibles y problemas varios. Aquella que aunque a veces parezca que no está, ante una palabra de ánimo por los suelos siempre aparece y te hace recordar lo vales y te anima a seguir avanzando en esta vida.
Parece que hace dos días estamos en clase de latín pasando el rato y mirándonos como de quemadas teníamos las puntas del pelo y conjuntábamos las cintitas de colores con la ropa. Y esas conversaciones en clase en la que tantas veces no han regañado. Hoy ya ha pasado mucho tiempo desde entonces, casi a punto de terminar otra etapa, pero aun seguimos ahí.
Porque aunque al conocernos ni siquiera nos cayéramos bien, nunca hubiéramos pensado que seguiríamos siendo amigas hasta el día de hoy. Porque nos quedan muchas historias por vivir. Siempre al pie del cañón a pesar de nuestros más y nuestros menos. Y espero que a pesar de donde podamos acabar el año que viene sigamos encontrándonos un hueco, y que nunca falten esos jueves B y fines de semana completos.Aun que sin beca, aún no sigue esperando New York, y espero que algún día podamos descubrir juntas la gran manzana.
Quizás este 18 de junio no sea como otros que hayamos podido celebrar. No como esos en los que nos íbamos todas a tu piscina o aquellos en los que llegábamos por sorpresa a la gran ciudad y te arruinábamos tus planes de estudio del fin de semana (pero siempre por una buena causa). Te deseo lo mejor para toda la vida que nos queda y que espero que la podamos compartir.
Por esto y por mil cosas más que quedarán en el tintero, muchas gracias por estar siempre ahí, y sobre todo…
Películas que dejan huella. Escenas que desearías que te
pasaran. Pero todo en esta vida no es tan bonito. Hay finales felices pero
muchos más finales tristes. La corrupción reina en el mundo y la gente ha
dejado de creer. Quizás por eso no hay finales felices porque quizás ni te
preocupas en encontrarlos. Tener sed de luchar. Seguir tus impulsos. Tus sentimientos.
El problema llega cuando te niegas a seguirlos o haces lo
posible por esconderlos. No entiendo como hay gente que no quiere dejarse llevar.
Por muchas veces que te hayas caído, lo bonito es cada levantada, cada paso que
das, cada cosa que aprendes. Vale que muchas veces recibas más golpes que
recompensas, pero ¿es que no son las caídas una buena forma de aprender? Que mejor
que vivir. Y a vivir se aprende cayendo y levantándote. Dejar que todo esto
quede en nada porque ahora estés asustada. ¿Soy una ilusa que deseo dejarme
llevar o la gente tiene miedo de lo que pueda pasar?
Porque a veces me da ganas de dejarlo todo, porque mi
orgullo tiene unos límites. Pero luego hay momentos en los que pienso en esos
momentos y se me olvida todo. Y me recuerdo a mi misma que hay que luchar. Que en
esta vida estando sentada no consigues nada. Aunque no puedo evitar preguntarme
si todo esto realmente merece la pena o no. Yo tengo el presentimiento de que
si. Porque hay cosas muy fáciles de entender pero muy difíciles de aceptar. Pero
es una pena perder eso especial que hay. ¿Demasiado bonito para ser verdad?
Impotencia.
Y no negare que tu simple presencia es una buena ayuda para
pasar este mes que se avecina. Porque nunca te soltaría de la mano.
Sé que no era el mejor momento. Simplemente sucedió. Como
dicen por ahí, las cosas pasan cuando menos te lo esperas. Cuando no esperas
nada y piensas que todo seguirá igual. Cuando planificas tu vida y de repente
sucede algo que te rompe todos los esquemas. Pero sabes qué? Que no me importa,
que me alegro de que haya sucedido así. Que este ultimo mes no lo cambio por nada… y que hay cosas que no se pueden evitar.
Este sentimiento que recorre mi cuerpo. Que hace que me
sienta feliz y al mismo tiempo triste. Tienes ese no se qué que hace que me
produzcas mono. Ganas de ti. Y mentiría si no dijera que no tengo miedo. Miedo a
perder, a sufrir, miedo al amor. A no estar a la altura o no dejarme llevar. Pero
quiero más. No podría perdonarme no saber que va a pasar si no continúo este
camino. Me gusta así. Tu compañía, tu olor, tu risa, tu forma de tomarme el
pelo y de irte cada noche al pico más lejos. Esas ganas, ese cosquilleo que me sube por el
estomago. Ganas de abrazarte mientras mi orgullo se esfuerza por no caer, y al
final pierde. Y me encanta. Me encanta el nudo que se me hace en la garganta
mientras que escribo esto. La manera en la que pierdo mi agobio cuando estoy
contigo. Soñar en apoyarme al lado de tu cuello y perdernos. Y por esa sonrisa
tonta que se me queda cuando te vas. Todos estos sentimientos que estoy sintiendo y
que no quería sentirlos, pero que ya no lo puedo evitar. Estas palabras que no
quería escribirlas pero que no las puedo esconder. Por todos estos buenos momentos que estan quedando en mi mente y me hacen sonreir. Porque quiero volverte a ver.
No te podría decir te quiero, porque es demasiado pronto, y
te puedes asustar, pero si te digo quete pre - quiero, como en esa película...
No sé lo que podrá pasar, pero me muero de ganas por
intentarlo y paciencia hace tiempo que aprendí a tenerla. Que no te quiero perder ;-)
Por todo lo que queda que descubrir… ^^ se que aún quedan aviones que
coger y carreteras que descubrir.
A veces las cosas no salen como uno quiere. Es algo que he
aprendido en estos últimos días. No por ello quiere decir que las cosas sean
malas o buenas. Todo sirve para aprender y para enfrentarte a ti misma y a tus
miedos. Cada acto, cada noticia o cada razonamiento hacen que actúes de una determinada
forma. Quizás al principio duela, o quizás sea la mejor noticia que hayas
podido escuchar en tu vida, pero luego, en esos momentos en los que estas sola
te replanteas de nuevo las cosas, y es cuando éstas toman otro matiz.
Estos sentimientos en vez de hundirte deben hacerte avanzar
hacia delante, mirar la vida con otra perspectiva y enfrentarte a aquello que
tanto miedo te da. Solo así lograras estar a gusto contigo misma. No digo que
salga bien, pero al menos tendrás la sensación de haberlo intentado. Hay que ser
sincero con uno mismo.
No te preocupes por nada, me he acostumbrado a ser fuerte.
Ahora he podido tomar una decisión, no se como saldrá pero al menos he podido
enfrentarla. El resto no está en mis manos pero se que el tiempo y el destino, si es que existe, hará el resto.A veces es necesario pararte a pensar a donde quieres llegar,
quien quieres ser y que estas haciendo para lograrlo.
Pero una cosa, ahora por determinadas razones tengo las
cosas claras, y tengo el presentimiento de que puede salir bien. Tenlo
presente.
“Never
mind, I wish nothing but the best for you. Don’t forget me, and remember you
said: sometimes it lasts in love but
sometimes it hurts instead”
Tras ver este corto me he puesto a recapacitar. Pienso
que dice verdades como puños. Hay veces que pensamos que estamos "enamorados"
de una persona pero en realidad no estamos enamorados, se trata solamente una
idea que nos hemos creado en nuestra propia mente. Esa búsqueda del
amor perfecto, cuando empiezas a pensar que la primera persona que encuentras es aquella que tanto tiempo has estado buscando y entonces es cuando te
aferras a ella como a un clavo ardiendo. Que es el amor que has esperado
durante toda tu vida o simplemente una copia de otro amor. Y al final todas
estas cosas se pagan, y te acabas dando cuenta de que todo lo que habías idealizado
no existe, que solo eran proyecciones tuyas.
No hay que cerrar puertas y hay que arriesgarse, pero tampoco obsesionarte con la primera que se abra, en esta vida abriremos muchas puertas pero no todas serán las correctas.
Pienso que el amor es algo que debe llegar cuando
menos te lo esperes, no algo que predetermines porque si no siempre acabaras con
la persona equivocada. Y lo que es más importante ser fuerte, no fuerces nada, lo que tenga que venir ya vendrá, lo que tenga
que pasar pasará y cuando de verdad sientas algo lo notaras.
Aquí os dejo con el corto:
"Querida Cristina, he decidido hacerte esta carta porque mereces saber que nada es culpa tuya, simplemente todo ha cambiado y no sé decirme por qué. Te adoro pero no, no puedo seguir contigo. Lo cierto es que te he mentido y eso no es lo peor, lo peor es que llevo haciéndolo desde el primer día y lo más ridículo es que también me he mentido a mí mismo creyendo que por fin te había encontrado. Adoraba cómo pasabas de enfadada a enamorada en cuestión de segundos, me encantaba tu piel y el olor a crema hidratante cada vez que me abrazabas, adoraba el modo en que decías sí a todas mis locuras, no podía vivir sin tus abrazos constantes, me encantaba cuando te burlabas de mis tonterías y eso te hacía estallar en mil sonrisas, disfrutaba sin hacer nada, matando el tiempo, paseando, besándonos, adoraba tantas cosas de ti.. En cambio, ahora odio tus cambios repentinos de humor, detesto cuando te pones esa crema hidratante y me tocas con la piel pegajosa, odio tu poca iniciativa y que digas sí a todo, me agobia que quieras estar siempre pegada a mí y me enfurece que te burles de mis cosas y encima te rías, me aburre estar sin hacer nada perdiendo el tiempo. Por eso no puedo seguir contigo, porque cometí ese error que comete todo el mundo de creer que eras quien yo quería que fueras; de, sin conocerte, decirte que eras la mujer de mi vida, de pensar que eras mi una entre un millón porque eran más mis ganas de encontrarte que las de estar contigo. Pero no has sido tú la única engañada, yo también me creí que eras para siempre, que serías mi antes y mi después, lo que siempre había soñado. Sé que me volverá a pasar, me volveré a mentir, volveréis a parecerme todas las anteriores en insight y volverá a parecerme todo increíble. Me veo mintiéndome otra vez, equivocándome, pero ya no contigo, ya no contra ti.
Últimamente la idea de despertarme sin saber qué va a pasar es algo que me empieza a gustar. Me gusta que avance el día y ocurran cosas inesperadas que no tenía previstas, aunque se una chorrada, me gusta sentarme y escuchar música mientras mi cabeza viaja. Y viaja tanto que al final no sabes dónde va a acabar ni qué rondará dentro de ella. Pero es lo que tiene esta época que te hace pensar.
No sé qué nos pasa, la ciudad se nos queda pequeña y sobran las palabras.Algunos sueños se cumplirán, otros no, pero aún así seguimos planeando el asalto al mundo.
Deseando que llegue el 15!! Planes a la vista!! =) =) Prepararos chicas que viene curvas!!